En esta ocasión para presentar el proyecto elegimos tomar las siguientes premisas de adaptabilidad. Luego de una instancia de un año y medio en España se comienza a explorar con fabricas sostenibles de fieltro 100% lana local.

La siguiente presentación se trata de una continuidad de la marca un desafío, buscando llevar la esencia de la misma a otras costas. Fue así que nació la pieza “Poncho” encontrando en materiales locales, las premisas de sostenibilidad. Trabajamos en esta ocasión con la fábrica Textil Olius de Cataluña reconocida por su desarrollo en Fieltro natural en España. Entendimos que el proyecto puede ser adaptado a cualquier región que se produzca de manera natural y consciente los textiles buscando también llevar lo autóctono en cada prenda. Donde actividad de Olius surge del aprovechamiento de la lana, un recurso naturalmente renovable y que de otro modo se convertiría en un residuo. La valorización de la lana contribuye a generar actividad económica en zonas rurales, mantener ecosistemas y mejorar los niveles de resiliencia territorial y social contando la fábrica con su propia depuradora de agua. Aportando la máxima calidad disponiendo de la certificación UNE-ISO 9001:2000, en fabricación de fieltros para usos técnicos, y la certificación OEKO-TEX standard 100 clase de productos I, para toda la gama de fieltros fabricados.

Siendo el trabajo del fieltrado de una larga tradición ligada al pastoreo y a la producción lanera en la historia de España. Desde la Edad Media, la abundancia de ovejas merinas y el desarrollo de la ganadería trashumante impulsaron una importante industria textil basada en la lana. Aunque el tejido fue la técnica predominante, el fieltrado también se utilizó para fabricar prendas y objetos resistentes al frío y la humedad. Durante los siglos XV y XVI, con el auge de la lana española como uno de los principales productos de exportación de Europa, el fieltro adquirió gran importancia en la elaboración de sombreros, capas, mantas, calzado, monturas para caballos y elementos de uso militar. El proceso consistía en compactar fibras de lana mediante humedad, calor y fricción, sin necesidad de tejerlas.

A partir del siglo XIX, la industrialización transformó la producción de fieltro. Se introdujeron maquinaria y nuevos procesos que permitieron fabricar fieltros de mayor calidad y destinados a aplicaciones industriales, como juntas de maquinaria, aislamiento térmico y acústico, filtración y componentes mecánicos.

En la actualidad, el fieltro en España combina la tradición artesanal con la innovación tecnológica. Artesanos continúan produciendo piezas decorativas, moda y complementos utilizando técnicas ancestrales de fieltrado manual, mientras que la industria emplea fieltros de lana en sectores como la automoción, la construcción, la arquitectura, el diseño de interiores y el mobiliario. En los últimos años, el creciente interés por los materiales sostenibles ha favorecido una revalorización del fieltro de lana como un material ecológico, renovable y de altas prestaciones técnicas y estéticas.

La prenda trata de una única pieza sin costuras de abrigo, realizada en corte láser íntegramente. Los diseños de patrones de calado se confeccionaron con trabajos en algoritmos paramétricos los cuales nos permitieron estructuralmente ALIVIANAR la prenda para que la misma sea en los espacios que lo necesite cerrada para tomar calidez al cuerpo y en los espacios donde se pueda liberar de su volumen se realizaron los calados de las geometrías, permitiendo a la misma bajar el peso dado que el fieltro se trata de un material denso, además los calados le dieron la fluidez que el textil necesitaba para equilibrarse. Al ser un material que está unido por un proceso de fieltrado no necesitamos costuras para rematar los bordes. La elección del corte láser nos ayuda a poder reforzar los bordes, terminando de saturar la pieza en sus cortes.

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En esta ocasión para presentar el proyecto elegimos tomar las siguientes premisas de adaptabilidad. Luego de una instancia de un año y medio en España se comienza a explorar con fabricas sostenibles de fieltro 100% lana local.

La siguiente presentación se trata de una continuidad de la marca un desafío, buscando llevar la esencia de la misma a otras costas. Fue así que nació la pieza “Poncho” encontrando en materiales locales, las premisas de sostenibilidad. Trabajamos en esta ocasión con la fábrica Textil Olius de Cataluña reconocida por su desarrollo en Fieltro natural en España. Entendimos que el proyecto puede ser adaptado a cualquier región que se produzca de manera natural y consciente los textiles buscando también llevar lo autóctono en cada prenda. Donde actividad de Olius surge del aprovechamiento de la lana, un recurso naturalmente renovable y que de otro modo se convertiría en un residuo. La valorización de la lana contribuye a generar actividad económica en zonas rurales, mantener ecosistemas y mejorar los niveles de resiliencia territorial y social contando la fábrica con su propia depuradora de agua. Aportando la máxima calidad disponiendo de la certificación UNE-ISO 9001:2000, en fabricación de fieltros para usos técnicos, y la certificación OEKO-TEX standard 100 clase de productos I, para toda la gama de fieltros fabricados.

Siendo el trabajo del fieltrado de una larga tradición ligada al pastoreo y a la producción lanera en la historia de España. Desde la Edad Media, la abundancia de ovejas merinas y el desarrollo de la ganadería trashumante impulsaron una importante industria textil basada en la lana. Aunque el tejido fue la técnica predominante, el fieltrado también se utilizó para fabricar prendas y objetos resistentes al frío y la humedad. Durante los siglos XV y XVI, con el auge de la lana española como uno de los principales productos de exportación de Europa, el fieltro adquirió gran importancia en la elaboración de sombreros, capas, mantas, calzado, monturas para caballos y elementos de uso militar. El proceso consistía en compactar fibras de lana mediante humedad, calor y fricción, sin necesidad de tejerlas.

A partir del siglo XIX, la industrialización transformó la producción de fieltro. Se introdujeron maquinaria y nuevos procesos que permitieron fabricar fieltros de mayor calidad y destinados a aplicaciones industriales, como juntas de maquinaria, aislamiento térmico y acústico, filtración y componentes mecánicos.

En la actualidad, el fieltro en España combina la tradición artesanal con la innovación tecnológica. Artesanos continúan produciendo piezas decorativas, moda y complementos utilizando técnicas ancestrales de fieltrado manual, mientras que la industria emplea fieltros de lana en sectores como la automoción, la construcción, la arquitectura, el diseño de interiores y el mobiliario. En los últimos años, el creciente interés por los materiales sostenibles ha favorecido una revalorización del fieltro de lana como un material ecológico, renovable y de altas prestaciones técnicas y estéticas.

La prenda trata de una única pieza sin costuras de abrigo, realizada en corte láser íntegramente. Los diseños de patrones de calado se confeccionaron con trabajos en algoritmos paramétricos los cuales nos permitieron estructuralmente ALIVIANAR la prenda para que la misma sea en los espacios que lo necesite cerrada para tomar calidez al cuerpo y en los espacios donde se pueda liberar de su volumen se realizaron los calados de las geometrías, permitiendo a la misma bajar el peso dado que el fieltro se trata de un material denso, además los calados le dieron la fluidez que el textil necesitaba para equilibrarse. Al ser un material que está unido por un proceso de fieltrado no necesitamos costuras para rematar los bordes. La elección del corte láser nos ayuda a poder reforzar los bordes, terminando de saturar la pieza en sus cortes.